Si la reglamentación de la Ciudad fuera igual a la nacional, con la primera elección hubiera bastado. Pero el próximo domingo la ciudadanía capitalina irá nuevamente a las urnas, donde seguramente el Ing. Macri obtendrá alrededor del 60/63% de los votos contra los restantes del Senador Filmus, inmolado de esta manera por su propio movimiento, (pese a la que seguramente haya sido su voluntad), lo que se pudo haber evitado con sólo no presentarse a esta segunda vuelta, ante la gran diferencia resultante de la primera. Pero la política partidaria es así, no siempre se aplica la lógica o la razonabilidad.
El domingo pasado se celebraron las elecciones en la Provincia de Santa Fe, donde el socialismo volvió a triunfar aunque por menor margen a la anterior. La gran sorpresa fue que un candidato “virgen” como el actor cómico Miguel Del Sel, sin experiencia política alguna, casi gana las elecciones y obtuvo un meritorísimo segundo lugar, desplazando al kirchnerista senador Agustín Rossi a un lejano y ominoso tercer lugar. Una semana después vendrán las de Córdoba, donde el kirchnerismo ni siquiera tiene candidato propio, para luego, el domingo 14 realizarse las primarias nacionales, a las que deben presentarse todos los partidos para poder tener candidaturas en las definitivas nacionales del 23 de octubre.
Estos sucesivos fracasos de manera alguna nos deben permitir suponer que el kirchnerismo fracasará también en octubre, pues no hay, por ahora, una oposición clara y unida que se le enfrente a nivel nacional, lo que tampoco quiere decir que, de llegarse en octubre a un balotaje, no se logre formar un frente común contra la candidatura del kirchnerismo, que ha resuelto re-postular a la actual Sra. Presidente.
En los meses que faltan, el gobierno se deberá enfrentar a una situación económica que se le sigue complicando. Los sindicatos siguen exigiendo ajustes dado que la inflación no decrece sino que deteriora cada vez más los ingresos de los asalariados. Las ventas que movilizaron el comercio y la industria estos últimos cuatro años están decayendo y la recaudación fiscal acusa pérdidas netas y ajustadas en comparación con ejercicios anteriores.
Veamos algunas cifras. En el año 2006 había 41 empresas argentinas entre las 500 más importantes de América Latina. En el año 2010 quedan 32. En el ranking de las que mas cayeron en ventas están Tenaris y Aceitera General Deheza, la primera por sus diferencias con el Gobierno, que no la apoyó cuando Chávez expropió sin compensar adecuadamente una de sus más importantes plantas productoras radicadas en Venezuela, y la segunda por las limitaciones absurdas que limitan las exportaciones agroindustriales del único país del mundo que aplica retenciones para el fisco a estas operaciones. Orillamos el 50% de personas en nivel de pobreza, teniendo un diez por ciento de jóvenes de entre 18 y 24 años que no tienen ocupación, cuando en el año 2003 ese índice era del 8 por ciento.
El Gobierno se ufana en señalar que desde hace años tiene alrededor o más de 50 mil millones de dólares de reserva. Si, es cierto. Peor desde que en los últimos cuatro años la inflación acumulada es superior al cien por ciento, si las reservas no aumentaron, es porque efectivamente cayeron un 50%. Ello se debe a diversos factores, de los cuales, primordialmente, debemos señalar la falta de inversión productiva y en particular en el sector energético. Cada vez deben usarse más divisas para importar hidrocarburos. El gas que era una de nuestras mayores reservas, hoy se importa por cifras notorias. Ya tenemos (arrendados) dos buques regasificadores atracados en puertos argentinos para recibir y bombear el gas necesario para los consumos industriales y domésticos, por no ser suficiente la producción nacional, lo cual sin duda tendrá en el mediano plazo un sensible impacto en nuestra macroeconomía. Los plazos fijos en el sistema bancario, cayeron en junio por primera vez en el año. La gran pregunta es: si el Gobierno no se verá obligado a devaluar el valor de la moneda después de octubre. Lo evidente fue que muchos asalariados convirtieron su aguinaldo directamente a divisas extranjeras en lugar de comprar bienes durables como lo hicieron en los últimos tres años.
Los citados resultados negativos electorales para el kirchnerismo, lo llevan a incentivar mayores prebendas, y así apareció esta semana un proyecto absurdo de modificar el sistema de divisiones en el campeonato de futbol profesional, que le permitiría televisar más partidos a un costo de cerca de mil quinientos millones de pesos anuales en lugar de los seiscientos que se presupuestaron actualmente, aunque ya a la fecha se estiman gastados mas de ochocientos. Esta jugada fue tan burda, que provocó un masivo rechazo de la opinión pública futbolera y hubo que dar marcha atrás, aunque oficialmente sólo se dijo que se postergaba hasta después de las elecciones su puesta en vigencia. O sea que la idea del “pan y circo” se mantiene. Mientras tanto, aunque ellos lo nieguen, el hartazgo social crece día a día.
Este “pan y circo” también nos lo trajeron esta semana los dos Fernández que se alternaron en la Jefatura de Gabinete en estos años de kirchnerismo, con mutuas acusaciones que bien leídas lamentablemente nos permiten ahondar en la desfachatez del accionar de este grupo de ciudadanos. El rechazo a estas actitudes nos permite avizorar que las nuevas generaciones están empezando a abrir los ojos y ya no compran historias partidarias de éxitos pasados sino que quieren programas realizables de futuro. La inseguridad no se arregla aumentando el número de gendarmes y agentes en las calles. Sólo se arregla, y muy lentamente, mejorando las condiciones de vida de la ciudadanía y eso no ha sido logrado por el kirchnerismo, lo que se está traduciendo en las urnas y seguramente se verá mas nítidamente en los procesos que se lleven a cabo de aquí a octubre. OJALA así sea para bien de la Argentina, de todos nosotros, sus hijos y sus habitantes.
Reiteramos nuestra exhortación anterior: Defienda sus ideas, apoye a su candidato pero VOTE. No deje de votar. El voto en blanco no le sirve a nadie, y menos a la Argentina.
Hasta la semana que viene, amigos,
Alejo Neyeloff
alejo@neyeloff.com.ar