“Cómo no consiguen un candidato que lo inquiete, ahora van a decir que no llega a 2015”. A esa conclusión llegaron muchos kirchneristas tras conocer la repercusión mediática de la internación de Néstor Kirchner, a quien, pese a haber sido dado de alta, se le adjudicó en diarios y radios capacidad física para llevar adelante una campaña electoral y, mucho más, una nueva gestión presidencial, como él pretende.
Y por eso acordaron, aunque sea con silencios, contrarrestar esas versiones vigorizando a su líder. Mientras, replican con una pregunta: ¿Cuánto variará la vida de Néstor Kirchner cuando inicie su campaña electoral? La respuesta es unánime: “Nada, ¿O acaso el stress de ahora se dio en campaña?”, interrogan.
Los K no soslayan las complicaciones de salud de su líder, pero, conociéndolo, tampoco las ven como un impedimento para que siga su ritmo.
Es que desde su paso por el quirófano del 7 de febrero Kirchner no cambió varias de las costumbres que poco contribuyen a su recuperación: no dejó de beber sus whiskys nocturnos ni de comer sus asados. Demasiado para su herida carótida derecha.
Encima, agregó sus tareas la de secretario general de la Unión de Naciones Sudamericanos (Unasur), la única que estaría pensando en descartar.
Su anarquía es tal que habría provocado el llamado de atención de sus custodios, quienes, según pudo saber LPO, habrían pensado en cambiar de tareas por temor a presenciar una tragedia.
Ni eso parece conmoverlo, sobre todo cuando observa que sus arterias también son motivos de reprimendas opositoras. Con los diarios leídos, su vocero Alfredo Scoccimarro, sorprendió al señalar que “es muy probable” que Kirchner vaya este martes al acto de su juventud militante en el Luna Park.
Negó así que, como señalaran incluso los diarios más kirchneristas del mercado, ese evento lo cerraría la presidenta.
"El acto es un hecho político para convocar a los sectores juveniles. Esto es para transgredir y ensanchar el movimiento hacia toda la sociedad. Y ser la punta de lanza", explicó a la agencia Telam Andrés Larroque, de la agrupación juvenil La Cámpora, una de las organizadoras del evento junto a la Juventud Peronista y al Movimiento de Unidad Popular (MUP), que preside Federico Martelli.
La confirmación de que Kirchner asistiría al Luna Park fue difundida por Telam y sorprendió a varios dirigentes que animarán la jornada, quienes tras hablar con los organizadores juraban no haber escuchado una versión similar. Casi todos sospechan que se trate de un dato falso para distraer a los díscolos. Sobre todo, porque las declaraciones reproducidas por la agencia oficial fueron las únicas que se conocieron.
Nada de Cristina
Sin considerar las complicaciones de salud de Kirchner, muchos dirigentes apegados a la Casa Rosada observan con más agrado una reelección de Cristina que un retorno del ex patagónico.
Pero bien diferente a la etapa preelectoral de 2007, ninguno recibió señales certeras de que esa es una opción. Un sindicalista que visitó Olivos fue testigo del fastidio del propio Kirchner al escuchar esa opción.
Para algunos intendentes, la furia de Kirchner se acrecentaría si vuelve a tomar el sillón de la Casa Rosada, por eso es preferible que continúe en su rol político, bien ajeno de la agestión. Mucho más si su salud sigue frágil, aunque no lo advierta.
fuente lapoliticaonline